Cómo utilizar las Cartas para la Expresión Emocional

Las Cartas para la Expresión Emocional son un material abierto. Cada profesional encontrará formas distintas de incorporarlas a su práctica según el contexto, la persona y los objetivos de trabajo.

A continuación encontrarás algunas propuestas sencillas para empezar.


Elige una o varias cartas

Invita a la persona a elegir una o varias cartas que representen cómo se ha sentido durante los últimos días.

Una vez elegidas, podéis explorar cada una de ellas con preguntas como:

  • ¿Qué estaba pasando cuando te sentiste así?

  • ¿Qué ocurrió antes o después?

  • ¿Qué parte de la ilustración te ha hecho escoger esta carta?

  • ¿Hay alguna carta que represente cómo te gustaría sentirte?

No es necesario profundizar en todas las cartas. En ocasiones, una sola de ellas basta para abrir una conversación significativa.


Explorar una única emoción

Una sola carta puede convertirse en el punto de partida de toda una conversación.

Dos ejemplos: 

Esperanza


Propuesta de exploración

Si la persona ha elegido esta carta, puedes explorar la ilustración con preguntas como:

  • ¿Qué crees que está regando el personaje?
  • ¿Qué representa esa planta para ti?
  • ¿Qué necesita para seguir creciendo?

A veces aparecen respuestas como:

  • Una amistad.
  • La confianza en uno mismo.
  • Las ganas de seguir adelante.
  • Una relación importante.
  • Un proyecto.
  • Algo que todavía no ha nacido.

Lo importante es favorecer que la persona proyecte en la imagen aquello que siente que necesita cuidar, recuperar o hacer crecer en este momento de su vida.

¿Qué favorece esta propuesta?

La metáfora permite explorar deseos, necesidades, proyectos o vínculos significativos desde una mayor distancia psicológica, facilitando la expresión emocional sin exponer directamente la experiencia personal. Con frecuencia, la conversación comienza hablando de la ilustración y termina conectando con aspectos relevantes de la propia historia.

Miedo

 

Propuesta de exploración

Si la persona ha elegido esta carta, puedes explorar la ilustración con preguntas como:

  • ¿Qué crees que representa cada uno de estos ojos?
  • Si tuvieras que ponerles un nombre, ¿cómo los llamarías?
  • ¿Hay alguno que llame especialmente tu atención? ¿Por qué?

A veces aparecen respuestas como:

  • El miedo a equivocarse.

  • El miedo al rechazo.

  • El miedo a decepcionar.

  • El miedo a quedarse solo.

Esta propuesta facilita diferenciar y nombrar preocupaciones que inicialmente pueden aparecer como una sensación de miedo poco definida, explorando qué función cumple cada una de ellas y qué están intentando proteger.

¿Qué favorece esta propuesta?

Cuando los miedos adquieren una forma más concreta, resulta más sencillo comprender la experiencia emocional y abrir nuevas vías de conversación. La ilustración actúa como un mediador que facilita hablar de aspectos difíciles de expresar de manera directa.